Una veintena de diarios escritos por Manuel Vilas durante diez años, «descarnados y extremadamente íntimos», entran en la Caja de las Letras
Madrid , 04 de febrero de 2026
- El legado del escritor al Instituto Cervantes se completa con objetos muy personales y con dos discos duros de su ordenador
- Para García Montero, los lectores admiran al autor «por su necesidad de interpretar la vida e ir más allá de la superficie»
La colección de diarios íntimos que Manuel Vilas escribió entre 1990 y 2000 en una gran variedad de cuadernos de tapas duras se guardan desde hoy en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. La cuidada caligrafía con la que Vilas recogió su día a día durante estos años se complementa con fotos, facturas, recortes de periódicos y todo tipo de documentos, intercalados entre las páginas, registro vivo de su autobiografía.
En el legado han participado Luis García Montero, director del Cervantes, y el propio Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962), poeta y narrador, y una de las voces más relevantes de la literatura española contemporánea. Como testigos de honor le han acompañado la escritora Ana Merino, y la secretaria general del Cervantes, Carmen Noguero.
«Tesoro emocional»
El legado del autor, que se abrirá dentro de 25 años y que ha calificado como un «tesoro emocional», se completa con dos discos duros con información digital relevante de sus ordenadores de trabajo; cartas personales de la escritora Ana Merino cuando se casaron, una edición de su relato autobiográfico Ordesa en chino (China es uno de los países del mundo donde vende más libros); una carpeta con fotografías y cartas de amor personalizadas; el Manual del perfecto vendedor, perteneciente a su padre y que es «pura prosa castellana»; un posavasos con la imagen del escritor Franz Kafka y un CD del álbum «A Life in Music», del músico estadounidense Lou Reed. Todo ello, «una representación de alta cultura y cultura popular, que ha sido fundamental en mi formación sentimental», explicó el autor.
Para García Montero «Ordesa es una novela memorable sobre el diálogo generacional en el que descubrimos la belleza de los adioses. Y el Instituto Cervantes busca en esta Caja de las Letras esa belleza y ese diálogo generacional para decidir las mejores herencias de nuestra vida cultural».
«Generosísimo legado»
Manuel Vilas, que ha entregado este «generosísimo legado» como lo ha definido García Montero, «es dueño de la ironía, del humor negro, de la sátira porque le gusta graduar sus complicidades con él mismo y con el lector», explicó el director del Cervantes, que añadió: «Por su necesidad de interpretar la vida e ir más allá de la superficie los lectores lo admiramos y estamos acostumbrados a sorprendernos».
«La literatura de Manuel no se lleva bien con la sociedad del espectáculo o del hedonismo triunfalista del consumo, le pide a la vida mucho más a través de la mirada de la literatura», concluyó García Montero.
Los 20 cuadernos personales legados son páginas insustituibles sobre la personalidad, el pensamiento y el proceso de producción de distintas obras y proyectos. «Son muy descarnados y extremadamente íntimos, pero la manera de conservarlos es regalarlos», explicó Vilas. «En ellos cuento lecturas, encuentros con escritores, mi historia de amor con Ana, escenas íntimas privadas, el aprendizaje de un escritor en ciernes que sufre dudas, que tiene arrebatos de ira o manifestaciones de amistad, y creo que son un legado estupendo para generaciones futuras, si es que tienen valor entonces».
La Caja de las Letras: una idea excelente
Manuel Vilas calificó como «excelente» la idea de encapsular algunos objetos en un viaje del tiempo, tema que siempre le ha preocupado y ha reflejado en sus obras: «Por eso esta Caja de las Letras me parece fascinante. Y me parece un reciclaje que es poesía pura: cambiar la custodia del dinero por la custodia de la palabra en el tiempo».
La elección de la fecha de apertura del legado, 2051, no ha sido casual: «Pienso que no estaré, y si estoy habrá otro mundo allá fuera. ¿Quién estará? ¿Estará la cultura tal y como las conocemos hoy», reflexionó el escritor que terminó diciendo: «Que el futuro sea benevolente y compasivo con este presente histórico y que en 2051 siga habiendo amor, poesía y libertad».
La obra lírica de Manuel Vilas como poeta se ha compilado en Una sola vida (2022). Su obra narrativa la inicia España, a la que le siguen novelas como Aire Nuestro y libros de relatos como Setecientos millones de rinocerontes, además del libro de viajes América. Su novela Ordesa (2018) fue traducida a más de veinte lenguas y obtuvo el Premio Femina, concedido en Francia a la mejor novela extranjera. Alegría (2019), traducida a varias lenguas, fue finalista del Premio Planeta y su novela Nosotros fue galardonada con el Premio Nadal de Novela.
Pie de foto → El escritor Manuel Vilas muestra uno de los veinte diarios personales legados al Cervantes antes de meterlo en la Caja de las Letras, tapando con su mano las páginas, cuyo contenido será secreto hasta 2051. Foto: Instituto Cervantes / Valentina Deluca.
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